La pregunta habitual es “¿cuánta hipoteca me dan?”. Pero se puede mirar al revés y es igual de útil: ¿cuánto tengo que ganar para que el banco me dé la hipoteca que quiero? La respuesta sale de una regla sencilla.
La regla del 35 %, al revés
Los bancos no quieren que la cuota se coma más del 30-35 % de tus ingresos netos. Si le das la vuelta, los ingresos que te pedirán son, como mínimo, tu cuota dividida entre 0,35. Una cuota de 800 € al mes exige unos 2.285 € netos; una de 1.000 €, unos 2.860 €. Así de directo.
Cuenta también tus otras deudas
Ese 35 % no es solo para la hipoteca: incluye todas tus cuotas. Si pagas 200 € de un préstamo del coche, el banco los resta de tu margen, así que necesitarás ganar más para la misma hipoteca. Antes de calcular, suma lo que ya debes cada mes.
Del sueldo a la casa que puedes comprar
Con la cuota máxima ya sabes cuánto capital te presta el banco: depende del plazo y del tipo de interés. Y como el banco financia el 80 %, ese capital más tu entrada marcan el precio de vivienda al que puedes aspirar. Es la cadena completa: sueldo → cuota → capital → precio.
El sueldo no lo es todo
Dos personas con el mismo sueldo no siempre consiguen la misma hipoteca. El banco también mira tu estabilidad (contrato indefinido, antigüedad), tu ahorro y tu historial. Un perfil sólido con ingresos algo más bajos puede convencer más que uno inestable que gana más. La cifra abre la conversación; el perfil la cierra.